MEDIDAS DE PREVENCIÓN
ESPECÍFICA
Control ambiental
Aunque no sea fácil, la primera medida en el domicilio es tratar de reducir el cúmulo de alergenos ambientales, ácaros, hongos y residuos de animales domésticos.
Estos elementos abundan en el suelo, cortinas, rincones y lugares similares.
Los ácaros fundamentalmente en las camas, por alimentarse de escamas humanas.
De ahí la necesidad de adoptar las siguientes medidas encaminadas a este propósito.
a. Eliminación de elementos y limpieza por aspiración: ante todo, es conveniente prescindir de moquetas, alfombras y cortinas de tejidos gruesos (terciopelo y similares) con lo que se conseguirá evitar la proliferación de ácaros y la presencia de residuos de animales y otros productos nocivos.
Aspirar con regularidad las alfombras, los muebles acolchados y los colchones disminuyen el polvo y la población de ácaros pero de forma insuficiente.
Las aspiradoras han de cumplir como requisitos una potente capacidad de aspiración, filtros de retención adecuados junto a un buen sellado de sus
superficies y ranuras. Si no se cumplen estos requisitos produciremos una dispersión del alergeno.
b. Temperatura: las temperaturas elevadas también destruyen los ácaros (por ejemplo, exponer las alfombras a la luz solar directa). El alergeno Der p I se destruye a 56° C y el alergeno Der p II se destruye a una exposición durante quince minutos a 100° C. Las temperaturas muy bajas destruyen los ácaros (utilizando nitrógeno líquido o congelar la ropa de la cama, etc., suelen ser impracticables).
c. Deshumidificadores: la influencia de la climatología en el grado de exposición a los diferentes ácaros es un hecho bien documentado. De entre todas las variables, la humedad relativa parece ser uno de los condicionantes más definitivos para este grado de exposición. La humedad relativa dentro del domicilio, lógicamente, está condicionada por el grado de humedad en el exterior del mismo; este hecho explica las diferencias entre las distintas zonas geográficas. Sin embargo, es conocido que el tipo de construcción, el mobiliario de la casa y otras circunstancias pueden provocar una enorme variación en los niveles de exposición de diferentes domicilios situados en la misma zona geográfica y, por tanto, con idéntica climatología.
as casas húmedas ofrecen condiciones de vida idóneas para los ácaros del polvo y para los mohos, por contra, las habitaciones secas son pobres en número de ácaros y mohos.
Es, pues, evidente que el control ambiental de los individuos sensibles a los ácaros debe conllevar, no sólo una lucha específica sobre la fauna acarina, sino que debemos complementarla con un microclima (en especial en lo referente a la humedad) adverso a la biologia del ácaro.
Algunos autores consideran que el control de la humedad (bajo nivel de humedad) es la pieza clave para el control del alergeno acarino, de tal manera que ningún otro método resulta efectivo de no estar éste controlado.
Es posible disminuir la humedad relativa, por debajo del 70%,con un acto tan simple como abrir la ventana de una habitación; pero sólamente ante ausencia de lluvia o neblina. La ventana semiabierta, no consigue reducción significativa de la humedad relativa y por ello no es un método a aplicar.
La ventana nunca debiera estar cerrada en la habitación de un alérgico a ácaros.
Los deshumidificadores son aparatos potencialmente eficaces en la terapéutica coadyuvante del tratamiento del asma bronquial en pacientes sensibles a los ácaros del polvo doméstico.
iferentes factores unidos a la construcción pueden ser responsables de un aumento de la humedad relativa en el interior del hábitat; humedad ascendente por efecto capilar ligado a la ausencia de una baja permeabilidad intramuros, filtrados de agua de lluvia. La estrategia de replantearse el diseño de las casas con sistemas mecánicos de ventilación con la finalidad de ir hacia una humedad doméstica inferior ha sido abogado por
Medidas específicas frente a alergenos
Ácaros
Los ácaros del polvo doméstico son los alergenos más frecuentes que hallamos en el hábitat, en nuestro ambiente Se trata del tratamiento causal del asma, con medidas que ya deberán establecerse antes de que aparezca la enfermedad, cuando sea previsible, como es el caso de la predisposición familiar (control ambiental), y otras que se pondrán en marcha cuando ya estén presentes los síntomas de rinitis o asma, una vez demostrada la implicación concreta de determinados alergenos (inmunoterapia).
son también los responsables de la mayoría de los casos de asma de etiología alérgica. Un gramo de polvo de la casa contiene 2 microgramos del antígeno mayor del Dermatophagoides pteronyssinus (Der pI), esta mínima cantidad ya es suficiente para iniciar una sensibilización, 20 microgramos de Der pI son capaces de desencadenar una crisis de asma.
Medidas de tipo químico:
a. Acaricidas: son sustancias químicas
que matan a los ácaros, estas sustancias químicas van de la cafeína a otras mucho más potentes y tóxicas para los humanos, como los organofosfatos.
El alto nivel de mortalidad de ácaros conseguido en el laboratorio aplicando acaricidas puede ser reproducido en casa.
El uso de un acaricida en el hogar sólo hace una cosa, mata ácaros. Así, la aplicación de acaricidas no sólo reducirá la cantidad de alergenos, sino que provocara beneficios clínico.
El uso de acaricidas debe ser seguido por una intensiva limpieza con aspiradora de las superficies tratadas, para hacer desaparecer el conjunto de ácaros muertos por el acaricida y su material fecal. El post-tratamiento con aspiradora es una parte esencial e integral del uso de los acaricidas y debería ser hecho más rigurosamente que cuando se pasa el aspirador diariamente.
Obtenga un paquete de intrucciones y recomendaciones completamente gratis.